Compras y cadena de suministro
Proceso de compras de un corporativo con operación en México, Estados Unidos y Venezuela
Un corporativo de refacciones automotrices coordinaba las compras de tres empresas del grupo entre hojas de cálculo, correos y llamadas. Cada país cargaba además con su propia combinación de sistemas: una filial con ERP y dos herramientas más, otra sin ERP todavía, y una tercera a media implementación. Nadie tenía la vista completa de qué se había pedido, a quién, ni cuándo llegaba.
Construimos el sistema completo: cálculo de reabasto sugerido a partir del consumo real, portal donde el proveedor cotiza y confirma, planeación de contenedores y recepción en almacén. Conectado a SAP Business One donde ya existe, y a los sistemas que operan en los países donde todavía no.
Resultado
Las compras del grupo dejaron de vivir en archivos compartidos. Hoy cada pedido es trazable desde que el sistema lo sugiere hasta que la mercancía entra al almacén, sin importar en qué país se originó.
Planeación de demanda
Un motor de reabasto propio en lugar de la licencia anual
Una distribuidora industrial pagaba licencia año con año por un planeador de demanda de paquete. Sus compradores no acababan de creerle: la sugerencia llegaba como caja negra, sin explicación, y terminaban corrigiéndola a mano.
Construimos el motor propio. Pronóstico que compite varios modelos y se queda con el que mejor le atina a cada producto, tiempo de entrega y existencia de seguridad calculados por artículo —no por proveedor— y punto de reorden explicado renglón por renglón. La orden sugerida se escribe directo en SAP Business One.
Resultado
Se retiró la licencia: el motor propio superó en funcionalidad y en precisión a uno de los productos líderes del mercado. Y la sugerencia dejó de ser una caja negra — el comprador ve de dónde sale cada número, y por eso la usa.
Almacén y movilidad
El almacén operando contra SAP en tiempo real, desde terminales
El almacén trabajaba contra listas impresas y capturaba los movimientos horas después, ya en la oficina. Los faltantes de una recepción se descubrían cuando el proveedor ya se había ido, y el inventario del ERP siempre iba atrás de la realidad del piso.
Sistema de almacén operado desde terminales y celulares: recepción contra el pedido, ubicación, surtido y conteo, con los movimientos escribiéndose en SAP Business One en el momento. La aplicación se actualiza sola cuando publicamos una versión, sin pasar por la tienda ni tocar los equipos uno por uno.
Resultado
La diferencia entre lo pedido y lo recibido se ve al recibir, no al día siguiente. Y el inventario del ERP dejó de ir horas atrás del piso.
Cobranza y pagos
Del depósito del cliente a la factura aplicada, sin cuadrar a mano
Los depósitos de clientes llegaban al banco y alguien tenía que adivinar de quién era cada uno, aplicarlo contra las facturas, timbrar el comprobante y después traspasar el dinero a la cuenta de operación. Un pago mal aplicado se descubría semanas más tarde.
Un sistema que vigila los depósitos, los propone contra la cartera del cliente y los aplica en SAP Business One con su comprobante fiscal timbrado —incluyendo pagos en parcialidades y notas de crédito— y hace solo el traspaso entre bancos. Del otro lado, los pagos a proveedores salen del sistema de requisiciones firmados digitalmente, con autorización y tope de monto.
Resultado
En producción y validado con dinero real. El depósito y la factura dejaron de ser dos mundos que alguien cuadraba a fin de mes.
Comercial y marketing
Un CRM integrado con SAP Business One, con campañas y correo
Los prospectos de las expos y del formulario del sitio se quedaban en hojas de cálculo y libretas. El vendedor en la calle no traía a la mano la cartera del cliente, lo que anotaba nunca terminaba de llegar al ERP, y las campañas de correo salían de una lista aparte que nadie mantenía.
CRM integrado con SAP Business One y aplicación móvil para el vendedor. Los prospectos entran solos desde el sitio web y desde las expos, el seguimiento se registra en campo, y el saldo y los datos del cliente se leen del ERP, no de una copia. Encima, campañas de marketing y envíos de correo que se arman sobre esa misma base: la segmentación usa lo que el ERP sabe del cliente, no una lista suelta.
Resultado
El prospecto deja de perderse entre la expo y la oficina, el vendedor visita sabiendo cuánto debe el cliente, y la campaña le llega a quien tiene sentido que le llegue.
Inteligencia artificial
Preguntarle a la empresa, en lugar de buscarle al ERP
Para saber cuánto se vendió hoy, qué vendedor mueve determinado producto o cuánto se le debe a un proveedor, había que abrir el ERP, saber en qué reporte buscar y tener licencia. En la práctica, casi todas esas preguntas terminaban interrumpiendo a la misma persona, y quien preguntaba se esperaba.
Un asistente de chat que entiende la pregunta en español y la resuelve consultando los datos de la empresa en el momento: «¿cuánto vendimos hoy?», «¿qué vendedor ha vendido este producto?», «¿cuánto le debo a este proveedor?». Y no solo contesta, también ejecuta: «mándale el estado de cuenta a este cliente» y lo manda.
Resultado
Cualquiera en la empresa consulta y actúa sobre la información del ERP sin licencia, sin capacitación y desde el celular.